RESCATE DE TRADICIONES. México desconocido
Por Neysa Ramón
Cada vez más crece el interés por rescatar sitios tradicionales y costumbres
que nos remontan a siglos atrás, a unas historia a punto de perderse si no se
preservan las mejores recetas de las abuelas, o de más antaño, así como los
añejos muros de muchas haciendas que aún sobreviven el embate del tiempo. Por
eso, cuando se recorre la antigua zona otomí del cerro del Soltepec, en
Huamantla, Tlaxcala, llama la atención una imponente edificación del siglo XVI
conocida ahora como “La Escondida” –Título del largometraje filmado aquí en 1955
y protagonizado por María Félix y Pedro Armendáriz-, cuyas torres y estilo
constructivo semeja un castillo mudéjar.
En este lugar, Javier Zamora, un joven soñador impulsa un programa de
actividades mediante las cuales los visitantes nacionales y extranjeros pueden
ahondar sus conocimientos de la cultura secular de la región, en un recorrido de
fin de semana por varias haciendas en proceso de recuperación y con el disfrute
de las bellezas naturales circundantes, ya sea durante una larga cabalgata
guiada por la ruta del cerro de Jalapaxco, con sus siete cráteres, o yendo a las
haciendas, entre otras, la de Tenexac, que en su época de esplendor ocupó 12500
ha y 68 ranchos anexos, donde sólo se conservan varias habitaciones con el
mobiliario y la iluminación por candiles, todo original, sino que hay diversos
carruajes históricos desde cabriolets y volantas, hasta una berlina, además de
una interesante colección de sillas de montar. Lo más notorio es sentirse como
transportado en el tiempo, pero no en un frío museo, sino en una casona donde
salen de la enorme y antigua cocina los olores de la sazón cotidiana.
Muy cerca de Tlaxco se encuentra la hacienda de Atlangatepec, del siglo XVII,
dedicada a la crianza de toros de lidia, y donde según los conocedores se prueba
una de las más autenticas comidas tlaxcaltecas, además de conocer los potreros y
una demostración con vaquillas. Otra parte del trayecto incluye la hacienda
Santa Bárbara, también del siglo XVII, inhabitada, pero aún con su gran casco en
pie y una hermosa capilla preservada para cuando se abra al público nuevamente.
De vuelta en La Escondida conocemos que en su origen se dedicaba a la
agricultura, la extracción de carbón, la ganadería y la producción del pulque. Y
como dato curioso, todavía se conservan las ruinas de la primera casa colonial
del hacendado, con su troje, macheros y horno para ladrillos, un espacio de
valor histórico en vías de restauración.
Para hacer esta especie de viaje al pasado, una buena fecha es el 25 de Agosto
cuando se vive la Huamantlada, versión nacional de la Pamplonada, cuando las
calles se cierran, y se sueltan toros, luego de lo cual nada mejor que un paseo
por las haciendas, en pleno rescate de las tradiciones.
Para mayores informes E.mail: info@HaciendaSoltpec.com